Inflación y su efecto en la evolución del consumo

A medida que la inflación aumenta, las personas se ven obligadas a reajustar sus costumbres.
España es uno de los países en donde se han notado con más fuerza los efectos de la inflación en el mercado en 2022.

La inflación es el aumento en el nivel general de precios de bienes y servicios en una economía durante un período de tiempo. Por lo general, se mide como el aumento porcentual en el costo de vida de un país durante un año.

La inflación puede ser causada por muchos factores, incluida la inflación impulsada por la demanda, la inflación impulsada por los costos y por una combinación de ambas.

El aumento de precios y su efecto en la economía ha sido un tema constante, especialmente durante los últimos meses. A pesar de que hay muchas teorías sobre este fenómeno, ninguna de ellas es concluyente.

Lo que está claro es que el aumento de la inflación es una preocupación para muchos países que generalmente provoca una reducción en el consumo de bienes y servicios.

La inflación es un tema que viene afectando al mundo desde hace años. La inflación afecta a la economía al reducir el consumo, lo que puede llevar al estancamiento económico.

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La inflación puede tener muchos efectos sobre el consumo. Puede reducir el poder adquisitivo del consumidor, por ejemplo, si los salarios no se mantienen al día con la inflación. También puede conducir a un mayor endeudamiento, lo que puede conducir a problemas de deuda y crisis financieras.

Un aumento en la inflación puede hacer que los consumidores gasten menos porque no están seguros de cuánto valdrá su dinero mañana. Además, cuando debido al aumento de la inflación se reduce el poder adquisitivo de los consumidores, estos adquirirán menos productos y servicios.

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Hay una serie de efectos secundarios negativos que acompañan a la inflación ya que el consumidor es el que termina pagando las consecuencias. La inflación es uno de los temas que mayor preocupación genera en el mercado, especialmente si no va acompañada de crecimiento económico (estanflación).

La inflación afecta a través de dos vectores al consumo. Por un lado, el efecto de la inflación en el consumo provoca la reducción de los gastos de consumo que tienen lugar cuando las personas toman conciencia de la inflación, merma su capacidad adquisitiva.

Cuando la inflación supera la barrera del 2-3%, se convierte en un problema económico importante porque, como decimos, puede conducir a una disminución en el consumo y una disminución en el nivel de vida. Por otro lado, en los primeros momentos del alza de precios, los consumidores se ven tentados a adquirir más productos y servicios a sabiendas de que su precio aumentará a corto plazo. Esto es así, cuando se trata de una inflación de oferta (si sabemos que hay menos grano – de trigo, maíz, etc. – es previsible que los ganaderos hagan acopio ante previsibles subidas de precios de esta materia prima.

Para combatir la inflación, los países suelen aumentar las tasas de interés, reducir la oferta monetaria y aumentar los impuestos. Si se aumenta la masa monetaria, y no se ataca de raíz el problema de la escasez de la oferta – léase gas, petróleo, grano … – el efecto sobre un alza continuada de precios está garantizado.

El efecto de la inflación sobre el consumo se puedo ver en España durante la década de 1970 y principios de los 80. El rápido aumento de los precios condujo a un aumento del desempleo, disminución del ahorro y menores niveles de inversión.

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La crisis energética ha disparado la inflación en España hasta el 9,8% en marzo de 2022, máximo desde 1985. Pese al alza brutal de los carburantes, en Madrid la M30 sigue colapsada todas las mañanas. Los paquetes de estímulo a la economía deben acompañarse de medidas de racionalización del consumo de combustibles fósiles.

Desde el punto de vista de un Banco Central, mantener una tasa de inflación constante es una parte fundamental de su misión de un banco central. Una inflación moderada sirve como incentivo para invertir y que el dinero se ponga a trabajar.

A largo plazo, podríamos decir que un aumento ligero de la inflación es bueno. Es una señal de que una economía está creciendo y proporciona una razón convincente para invertir o gastar dinero en efectivo, porque cualquier capital que no esté obteniendo rendimientos perderá valor.

Pero si la inflación sube demasiado -sobre todo cuando los salarios no han aumentado-, los productos pueden resultar demasiado caros. En el extremo de esta situación se encuentra la hiperinflación, que puede llegar a hacer que una moneda no tenga ningún valor.

Por ello, la mayoría de los bancos centrales tienen la misión de mantener una tasa de inflación de alrededor del 2-3% anual. ¿Y cuál es la mejor manera de mantener una inflación estable? Los tipos de interés.

¿Cómo afectan los tipos de interés a la inflación?

Subir o bajar el tipo de interés básico de una economía debería impulsar el ahorro o el gasto. Ambas cosas tendrán un amplio abanico de efectos en la economía y acabarán aumentando o reduciendo la inflación.

Aumento del tipo de interés
El aumento del tipo de interés básico eleva el coste de los préstamos para los bancos comerciales. Esto les anima a subir sus propios tipos de interés, lo que significa que las empresas y los consumidores encontrarán que el ahorro obtiene mayores rendimientos y los préstamos son más caros.

Esto reduce el gasto en una economía, provocando la ralentización del crecimiento económico. Al tener más dinero en efectivo en las cuentas bancarias y gastar menos, la oferta monetaria se reduce y la demanda de bienes disminuye.

Bajar el tipo de interés
La reducción del tipo de interés básico disminuye el coste de los préstamos para los bancos comerciales. Esto los anima a bajar sus propios tipos de interés.

Las empresas y los consumidores verán entonces que los tipos de interés de las cuentas de ahorro y de los préstamos son bajos. Por lo tanto, pedir prestado y gastar es atractivo, pero el ahorro se desalienta.

Esto hace que la economía crezca, ampliando la oferta monetaria y aumentando el gasto en bienes y servicios. La mayor demanda de bienes debería encarecerlos, aumentando la inflación.

Mayor inflación
Sin embargo, siempre conviene recordar que la economía rara vez es sencilla: cuando se suben o bajan los tipos de interés pueden entrar en juego muchos otros factores. Y a veces, un banco central se enfrenta a una inflación baja y no puede bajar los tipos de interés. Esto puede ocurrir cuando se plantea la flexibilización cuantitativa (QE).

Expectativas de inflación y tipos de interés

Sabiendo cómo utilizan los bancos centrales los tipos de interés para influir en la inflación, es fácil ver cómo la inflación puede afectar a las expectativas de los tipos de interés. Cuando la inflación aumenta más rápido de lo que un banco central desea, puede intentar combatirla con una subida de los tipos de interés. Si la inflación cae por debajo de la tasa objetivo, podrían bajar los tipos de interés en consecuencia.

Sin embargo, tomar las tasas de inflación como el único factor detrás de los movimientos de los tipos de interés puede ser peligroso. Cada banco central tendrá su propia política de inflación, que puede cambiar con el tiempo. Además, tendrán en cuenta muchos otros factores económicos -como el coste de producción y las materias primas- antes de decidir cómo actuar.

¿Cómo puede afectar el aumento de los tipos de interés al gasto de los consumidores?

Se cree que los tipos de interés más altos afectan al gasto de los consumidores a través de los efectos de sustitución y de renta. Los tipos de interés más altos reducen el consumo a través del efecto de sustitución, porque el consumo actual se encarece en relación con el ahorro: los hogares reducen su gasto actual en favor del gasto futuro. Por el contrario, los tipos de interés más altos impulsan el consumo a través del efecto renta, porque los hogares (en neto) reciben más ingresos por intereses. La opinión convencional es que un tipo de interés más alto reduce el consumo, ya que el efecto de sustitución negativo supera el efecto de renta positivo.

Conclusión

Cuando la inflación se dispara, el consumo terminará afectado negativamente. La economía se deteriorará, aunque serán los agentes que tengan menor capacidad para repercutir la subida de precios los más afectados. Si la inflación es provocada por el lado de la oferta, la economía intentará adaptarse a un nuevo escenario, que dependerá de la duración del efecto escasez. Si la duración es elevada, se buscarán productos sustitutivos, que solventen los problemas generados por la falta de oferta. La demanda de algunos productos que pueden ser considerados como un flotador para protegerse contra la inflación podrá subir, mientras que si la capacidad de compra se ve afectada (empobrecimiento general de la población), la demanda de los productos de consumo se verá afectada en el mismo sentido.


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